Diomedes Díaz Maestre celebra hoy su cumpleaños, fecha inmemorable que se ha ganado su celebridad en nuestro calendario, gracias a sus propios méritos. Que esta conmemoración sea más memorable de tus cumpleaños, es la intención de todas las personas que te apreciamos.
En este momento de reflexión me transporto a tus inicios musicales rememorando también parte de mi vida, allá en ese rinconcito querido como es la Junta (Guajira), cuando entonabas tus primeras canciones, como son: La Negra (donde te diste a conocer como compositor, grabada por Jorge Quiroz y Luciano Poveda), El Hijo Agradecido, Quiubo que Tal, Los Areticos, El Higuerón, La Morriña, El Frijolito, Doña Orcania, al lado del difunto Martín, El Kate y Piyayo, donde la melodía del acordeón, el acompañamiento musical y tu interpretación, me hacían sentir la piel de gallina al escuchar esa expresión que nacía del alma; solamente viviéndola se puede describir, así te iniciaste en el mundo de la música.
Diomedes: Eres un hombre afortunado al haber sido escogido por Dios para llevar dones divinos, de inteligencia innata y poder sobresalir imponiendo tu virtud de componer y cantar. Personas como tú que ha tenido el temple suficiente para poder llegar a donde estás, saboreando el éxito personal debido a tus deseos insuperables de triunfar, porque tú naciste para ser grande, dotado de inmensas cualidades humanas, por tener un corazón noble y por ser la nobleza propia del sentimiento, Dios te escogió para que tuvieras el privilegio y la sutileza en tus cantos.
La superación de muchos obstáculos desde tus inicios marcó un hecho fundamental en tu evolución personal. Sin embargo, tu gran talento natural, aspiraciones, versatilidad, carisma, espontaneidad, sensación en las presentaciones, recopilación de éxitos y en efecto cantando las canciones como tú las sientes por ser auténtico, te han llevado a ser el fenómeno y el artista más importante en el escenario vallenato. Por eso, y por mil razones más, eres símbolo y orgullo de nuestra región y del folclor vallenato.
Tú obra musical ha atravesado generaciones, fronteras, expresando tu fuerza sentimental y autobigrafiando tu pasión campesina por la música, que ha sido tú mayor virtud, y la mejor recompensa son los aplausos, el cariño y la satisfacción de tu fanaticada.
Dios te ha dado una posibilidad de vida y con la ayuda de la Virgen del Carmen, saldrás adelante. Tú familia, el folclor, fanáticos y amigos te necesitamos. Sigue teniendo fe, tu sabiduría te llevara adelante. El compromiso contigo mismo te rehabilitará el pensamiento, vendrás con nuevas energías, lleno de optimismo, a cumplir la misión que Dios te ha encomendado en la tierra; Cantar con el Alma.
En el cielo, Martín y Juancho reciben tus cantos y quisieran acompañarte con sus acordeones, porque saben que tú vida es Cantar, Canta DIOMEDES, Canta, porque tú naciste para cantar. DIOS TE BENDIGA.