JEFE DE PRENSA: LOLITA ACOSTA
festival@telecom.com.co
prensa@festivalvallenato.com
Telefax (57) 5-5803456

Valledupar, septiembre 6 de 2004
BOLETIN DE PRENSA Nº 68

CELSO PIÑA AMENIZA FIESTA LITERARIA EN MONTERREY

Desde Monterrey informa nuestro amigo, el médico Balmiro Carrillo Maestre, que Gabriel García Márquez, en su nueva visita a la ciudad de Monterrey, igual que el año pasado, no pudo resistirse a las notas del acordeón que le alegraron el corazón y lo pusieron a bailar.

El Premio Nóbel de Literatura estuvo en esa ciudad para premiar a lo mejor del periodismo en Latinoamérica, evento que tuvo su culminación con una fiesta animada por la música siempre alegre de Celso Piña.

El "Rey del Acordeón", como se conoce a este mexicano intérprete de música vallenata y de otros aires en acordeón, acompañó el cierre de actividades de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano con una cena en donde "Gabo" dio muestras de sus dotes de buen bailarín al igual que su esposa Mercedes Barcha.

A la cena asistieron periodistas de toda América Latina que durante dos días tuvieron un encuentro en la ciudad de Monterrey.

Sonaron las notas de "Macondo", "Crónica de una muerte anunciada" y "Hasta siempre, Comandante" pero fue con la "Cumbia sampuesana" con la que el célebre colombiano se levantó de su asiento.

No pasó mucho tiempo para que el pequeño espacio entre las mesas y la agrupación de Celso Piña se viera repleto de periodistas que después de un par de días de profundas discusiones sobre el rumbo periodístico de América Latina decidiera disfrutar de la música y el ritmo del regiomontano que sueña visitar a Valledupar y que le den la oportunidad de presentar su show en el Festival de la Leyenda Vallenata.

Después de la presentación el músico y el autor se saludaron como dos grandes amigos; “Gabo” le firmó un ejemplar de su obra cumbre "Cien años de soledad" y se dijeron palabras inaudibles para el resto de las personas que estaban a su alrededor.

"Para Celso Piña de tu hincha. Gabo" fue lo que el colombiano escribió en la primer página del libro; Celso partió satisfecho pues supo que gracias a su música se ha ganado el corazón de un admirador más: Gabriel García Márquez.